La información sobre nuestro grupo es la siguiente.
Lanza del Vasto viajó a la Argentina por primera vez en 1957. Desde entonces siempre ha habido grupos de amigos en Buenos Aires. En alguna época hubo varios. También hubo grupos en Jujuy, Mendoza, Córdoba, y El Bolsón, y amigos dispersos por todo el país, además de tres intentos fallidos de comunidad.
Actualmente tenemos la comunidad de amigos y aliados de Buenos Aires (que el 24 de noviembre cumple 17 años de vida), y algunos amigos que se reúnen con vistas a formar una futura comunidad en Punta Indio, a 150km de Buenos Aires, donde Antonio y yo tenemos 3 hectáreas de las que donaríamos una si se forma la comunidad.
En la casa comunitaria damos clases de yoga para gente del barrio (se pide una colaboración voluntaria), tenemos reuniones sobre el tema "sincronicidad" los primeros y terceros jueves de cada mes; y los primeros y terceros viernes, reuniones con los interesados en formar comunidades. Además, una semana por mes, tenemos un encuentro con las personas que formarían la comunidad de Punta Indio. Los martes hay una reunión con un grupo afín llamado MOVICO (Movimiento de Vida Comunitaria), que Jean Baptiste conoció cuando vino hace un par de años. Tenemos un grupo de títeres con el que salimos a distintos lugares con un mensaje de paz y no-violencia.
A nivel individual, Mónica trabaja en lo que en la Argentina se llama una Villa Miseria, colaborando con una cooperativa de mujeres tejedoras para ayudarles a solucionar los conflictos que se les presentan y que dificultan las relaciones y en consecuencia el éxito del proyecto. En situaciones puntuales ( la guerra en Irak, por ejemplo) organizamos alguna acción (oración y ayuno) o nos adherimos a acciones no-violentas organizadas por el Arca en Europa o por otros grupos.
También damos charlas sobre no-violencia y sobre vida comunitaria en parroquias, por la radio y en la televisión cuando nos lo solicitan. Nuestra vocación dentro de la enseñanza del Arca es principalmente la vida comunitaria, el trabajo interior y el testimonio de que es posible vivir de una manera distinta a la que propone el sistema.
Cuando Lanza del Vasto visitaba la Argentina, llegó a haber tres mil personas que pasaron por los grupos, de alguna manera cambiaron sus vidas y en la actualidad están dispersas por todo el país.